domingo, 27 de junio de 2010

Libertad absoluta.




Como ladrón a punto de morir ahorcado ella se sentía. Esa presión tan profunda, tan presente que había.Se acercaba. La soga cada vez estaba más cerca, ella temblaba. ¿Tenía miedo? No. Era su única salida a la, tan bien conocida, libertad.
La soga cada vez le apretaba más, esos clerigos querían quedarse con ella, con su alma. Ella luchaba, se creía fuerte, tal vez sí que lo fuera. La sentía, sentía la fuerza que todo lo puede. Luchó, sudó, desgastó sus perfectos dientes, incluso gritó para darse impulso. Como pez recién pescado se movía. Podía hacerlo. Pasaron minutos y su lucha, todavía presente, perdia la fuerza. Poco a poco esa furia fue desapareciendo hasta que se dió por vencida y la soga la atrapó. Su cuerpo colgaba ante toda esa gente hipocrita que sólo hacia que reirse de ella y de los suyos.Pero lo que no sabía esa gente es que esas risas malevolas, la alimentaban a ella y a su fuerza, y que ella ahora tenía lo que siempre deseó, la libertad absoluta.

Jodeos cabrones.- dijo satisfecha.




(:

1 comentario:

  1. oh, me encanta! La libertad es algo que no todos consiguen pero si que despues de la muerte no se sabe como y no sabe nadie conseguimos libertad, pero ya veras tu k dentro d unos años tu la conseguirás :D

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