
No me gusta quedarme en casa las noches de verano, me agobio, paso calor y no duermo bien. No puedo salir de fiesta pero me gustaría salir a pasear, el incoveniente es que soy demasiado perezosa como para ponerme unos jeans- sí esos que todos tenemos tirados encima de cualquier mesita,silla,taburete o, incluso,hecho una bola en el armario.-ponerme unas bambitas veraniegas o chanclas, y una camiseta ancha ,o incluso, la del pijama mismo; total nadie se va a fijar en ti cn las pintas que llevarás,todos irán a su rollo si te encuentras con alguien, aunque yo me fijaría.
También justo cuando sales por la puerta,silenciosamente para que el perro no ladre y despierte a la família, piensas dónde ir, qué hacer,etc. pero tu cuerpo no esta por la labor, automáticamente lo hace todo por ti. Llegas a la portería y sales. Ese fresquito agradable de la noche te da la bienvenida a un nuevo mundo, centrado en ti y en tu mente. Paseas hacía un lugar que, durante el día, siempre esta abarrotado de gente y lo disfrutas tu solo, en silencio y caminando pausadamente. Sonries mientras caminas, das vueltas sobre ti mismo, respiras profundamente y dices en alta voz 'me encanta'.
No sé para vosotros,pero para mí ,esa sensación es magnífica, gratificante, pacífica y única.


